«Tenemos una casa del siglo XIX en el Casco Antiguo de Orihuela. Las paredes de yeso se estaban desmoronando por las humedades, y nos daba miedo perder los detalles de las molduras. El equipo no solo reparó los daños, sino que usó una técnica con cal y arena que respetó al 100% el estilo original. Ahora, hasta los vecinos se paran a admirar la fachada. ¡Hasta las golondrinas han vuelto a hacer nidos en los aleros como antes!»